5 d’agost del 2014

I belong to you

Supongo que ocurre y ya está, no se le debe dar más vueltas, maldita manía de darle mil vueltas a todo, no dejar de pensar, auto destruirse, ¿Por qué te empeñas en pensar en lo que te duele?, ¿Por qué eres tan dura contigo misma?
No sabía muy bien porque lo hacía, pero pensaba que el motivo no era lo más importante de averiguar en aquel momento.
Estaba paralizada. No podía avanzar, algo se lo impedía, gritaba y gritaba pero nadie la oía, necesitaba y deseaba ser escuchada y entendida, pero por más que lo intentaba no lo conseguía. Quiero entender tantas cosas, tantas preguntas que parece que no tendrán nunca una respuesta válida. Y si lloro espero que no te vayas, y si grito espero que sigas allí para abrazarme fuerte y que me digas que todo irá bien, lo fácil que es hacerme sentir bien, mejor, y lo difícil que parece para ti, joder. Supongo que espero demasiado de las personas, que espero que hagan lo que quiero, lo que necesito porque te lo juro, lo necesito. Ojalá supiese que te gusta y lo que quieres en cada momento, porque lo haría, no lo dudes, lo haría. Quiero sincerarme, contigo, conmigo, con nosotros, hay tantas cosas que se quedaron por el camino, intento recordarlas todas, intento recogerlas y ponerlas en pie. Pero supongo que el pasado es pasado, - dirías tú -y se debe dejar así, que algo diferente vendrá, algo que hará que te olvides de ellas puede que no para siempre, pero por unos días, por unos meses. 

No te quiero forzar, pero lo hago, no es por ti, lo hago siempre. Soy diferente, no sé si ya te has dado cuenta. La bomba que explota en un campo de concentración. La ola que se convierte en tsumani. El abrazo que se convierte en sexo. La mirada que se convierte en inolvidable. Lo siento, no he elegido ser así pero no pienso cambiar, después de todo no.



Lídia