25 de maig del 2013

parad el mundo, yo me bajo aquí

Igual que una marioneta que se deja llevar por el viento, igual que una pieza de puzle que intenta encontrar su sitio, igual que un rio que espera poder llegar hasta el final. No te creeré si me dices que no has tenido miedo en ningún momento, igual que si me dices que no me piensas y que no echas de menos mis abrazos. Es igual que dos mares cuando se juntan o dos almas cuando se encuentran. No sé muy bien como te sientes sobre todo esto, no sé muy bien que piensas de mí, ni que es lo que quieres hacer a partir de ahora, me da igual mientras sea conmigo, llévame al mar o a robar, a matar o a volar, lo haré todo siempre que sea a tu lado.
Y mírame ahora, me has dejado sola antes cuando he tenido miedo, no estás aquí y tengo frio, me siento jodidamente perdida y no tengo tus brazos cerca. Intento no depender de ti, intento acostumbrarme a no estar pegada a tus labios todas las horas de mi vida, pero es que te necesito aquí y ahora, haga lo que haga, y te pregunto, ¿qué coño estás haciendo conmigo? Yo antes era un alma libre, no dependía de nada ni de nadie. Si el amor es así que alguien me frene, parad el mundo, yo me bajo aquí.
Deja de hacer lo que estés haciendo, cierra los ojos y piensa si no querrías estar ahora conmigo, abrazados en la cama, si no querrías escaparnos a un lugar donde nadie conociera nuestro nombre, o ver pasar las horas mientras nos miramos, correr juntos de la mano allá donde nos lleve la carretera, robar dos botellas de vodka y tomárnoslas en nuestro lugar secreto, dormirnos mientras me acaricias, o bañarnos al mar y desaparecer para siempre. Sé qué ves mis ganas, más que verlas las sientes, mis ganas de comerme el mundo. Puedes llamarme llorando si lo necesitas o venir a mí casa a media noche, o que me quede un rato más si sientes ese miedo cuando nos separamos de si será la última vez que me besas.
Y tu mirada, y tus labios, y tu ombligo y tus manos, más que echarte de menos a ti, echo de menos a tu ser.
Sientes ese cosquilleo cuando rozo tu piel con la mía, sientes esas mariposas cuando nos besamos, entiendes porque me gusta tanto hablar de tonterías contigo, y jugar, y tirarnos al suelo de tu habitación y reír hasta que se nos acabe el aire, hasta que sea la hora de volver a casa.




By: Lidia

Cap comentari :

Publica un comentari a l'entrada