Las cosas cambian, la gente se va, las noches se acaban, el amor se cae, la vida te golpea, las velas se apagan, la mar baja, los sentimientos cambian, el olor desaparece, tu sonrisa disminuye, y te vuelves loco, loco por vivir, vivir cada momento, todo termina, todo tiene su fin y aunque la vida no es la fiesta que esperábamos mientras estemos en ella ¡bailemos!
Parece que haga lo que quieren que haga, parece que diga lo que quieren que diga, parece que vaya con quien quieren que vaya; ¿A caso se están apoderando de mi vida? ¿Ya es más suya que mía? Puede que sea mi culpa, puede que sea demasiado débil.
¿Habéis sentido alguna vez la sensación de que cuando te hacen daño quieres ir en contra de tus sentimientos para que no duela, pero que cuanto más lo intentas más duele? Parece que los sentimientos me superan y no me dejan avanzar, cogen las riendas de mi vida y solo quiero desaparecer, perderme, me importa una mierda todo el mundo, solo quiero ser feliz.
¿Qué ilógico eh? Hace unos años a lo único que temíamos era a la oscuridad, lo único que queríamos era que nos arroparan por la noche, lo único que nos importaba era poder jugar. Los años pasan muy deprisa, tanto, que a veces da miedo. Y ahora, tememos que nos juzguen, queremos hacer lo que queramos con quien queramos y lo único que nos importa es intentar por muy dificil que sea a veces, ser feliz.
Y hoy recuerdo que el dolor es inevitable pero el daño es opcional.
By: Lídia
Y hoy recuerdo que el dolor es inevitable pero el daño es opcional.

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